Mostrando entradas con la etiqueta Grandes Maestros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Grandes Maestros. Mostrar todas las entradas

domingo, 1 de marzo de 2009

Si quieres contribuir a la Paz y a la Felicidad del Mundo

Si quieres contribuir a la Paz y a la Felicidad del Mundo...
por S.S. Vajradhara Kya
bje Kalu Rinpoche

1º Busca en tí mismo la fuerza del propósito, la fe en la propia regeneración. Tu divinidad te espera. Esfuérzate en hallarla y actualizarla.

2º Practica en todo momento la religión universal del bien sin distinción de creencias, de clases, de partidos, de intereses, de nacionalidades, de razas, de reinos de la naturaleza.

3º Relega a olvido tus faltas y limitaciones pasadas, para renacer con renovados estímulos a una vida mejor. Entonces, tácitamente serás merecedor de la invisible ayuda.

4º Practica la simpatía y adquiere el hábito del contento a través de todas las circunstancias. Decídete a realizar el leve esfuerzo de prescindir de los pequeños defectos. Lucha con todas tus fuerzas contra la depresión, contra la tristeza, contra el tedio, contra el mal humor. Combate los métodos dominantes de acritud e imponte la condición de ser siempre y con todo el mundo amable.

5º Procura dar todas las facilidades posibles a los demás. Ayúdalos a descubrir su camino más noble y a seguirlo. Haz de la generosidad de pensamiento y acción, tu ley silenciosa.

6º Proponte firmemente no censurar a nadie, ni aún de pensamiento. ¿Qué sabemos de las verdaderas causas de los actos ajenos? Esfuérzate, por el contrario, en comprender.

7º Adopta una divisa solar, de alegría, a todas horas. Entonces, la luz oculta que guía al mundo te la incrementará y te sorprenderán a tí mismo los resultados.

8º Procura no auto-exaltarte ni auto-compadecerte. O sea, no pensar demasiado en tí mismo, si no es con el fín de perfeccionarte.

9º Invoca la armonía como fórmula de salud integral, de equilibirio del cuerpo y del espíritu. Porque la armonía es la ley suprema del Universo.

10º Irradia con humildad tu mensaje viviente de belleza, de espiritualidad y de paz, en un mundo atormentado, materializado, desorientado. El necesita de tu eficaz contribución. Ofrécesela. Ofrécele tu mente positivizada, tu cuerpo puro, tu aura armoniosa, tu contentamiento irradiante, tu fe sin límites en la bondad de la vida y en las leyes que conducen a un alto fin, la evolución humana.


jueves, 1 de enero de 2009

La historia de Ganden

La historia de Ganden

por Kyabjé Ling Rinpoché

Cerca de Lhasa hay tres monasterios principales: Ganden, Drepung y Sera. Describiremos la fundación del monasterio de Ganden.

En el año toro-tierra del calendario tibetano (1409), cuando Tsong-kha-pa tenía cincuentraitrés años, celebró el festival del mön-lam. Durante esa ceremonia los discípulos reunidos aprovecharon la oportunidad para rogarle pidiéndole construir un monasterio que pudiera convertirse en su residencia principal. A fin de fundarlo, ofrendaron a Tsonkhapa diversos terrenos y antiguos monasterios. Para seleccionar de entre esas terrenos el más propicio, Tsongkhapa examinó ante todo sus sueños. Luego, procedió a un método de adivinación, utilizando una lámpara de mantequilla emplazada frente a la estatua de Shakyamuni, en el elevado templo de Lhasa.

El resultado de ambas adivinaciones indicó un sitio llamado Dokriwoché, como particularmente favorable para la construcción del monasterio. Tras esto, Tsongkhapa consultó a un gran yogui de Lhodrag, quien también era su maestro. Este a su vez predijo que en el flanco de la montaña Wangkor, justo al frente de las montañas Tsuenmo, un gran número de monjes se reuniría. Y, dirigiéndose entonces a Tsongkhapa, el yogui añadió: "-Puesto que tu próximo renacimiento será en el Cielo de Ganden, deberías por lo tanto llamar "Ganden" tu monasterio-".

Así que, tras el festival del mön-lam, Tsonkhapa -seguido por algunos de sus discípulos- fue a Dokriwoché. En ese lugar, la forma de la tierra, la disposicón de las montañas y la bóveda celeste misma presentaban buenos signos de prosperidad y para el desarrollo de las enseñanzas y la práctica del Dharma. Pudieron ver incluso en las rocas aledañas imágenes del Buda y sus atributos, asi como mantras.
Sin embargo, como notara Tsongkhapa, había falta de agua. Puso uno de sus dedos sobre la piedra y agua cristalina brotó inmediatamente. No lejos de allí Tsongkhapa encontró dos imágenes de dharmarâjas, y también una caracola blanca. Esa caracola tiene su historia: previamente había sido ofrendada al Buda por Mados, el rey de los nâgas . El Buda envió a su discípulo Maugal-yanipura a esconder la caracola en el Tíbet, en Gogpari, que es justo en la ladera opuesta de las montañas donde el monasterio Ganden habría de construirse, puesto que -dijo el Buda- un discípulo habría de venir, descubriría la caracola y la usaría para congregar a sus monjes.

Tras haber encontrado las dos imágenes de dharmarâjas y la caracola, Tsongkhapa procedió a un ritual que atañe los sûtras así como los tantras, con el objetivo de "domeñar la tierra" (esto significa que este ritual primero que nada persigue y exilia todas las agrupadas influencias telúricas no auspiciosas, y luego llama y reúne todas las influencias benéficas). Cuando terminó ese rito, Tsongkhapa encargó a sus dos principales discípulos la construcción del monasterio según los principios que él mismo estableció (al menos aquellos concernientes a la sala de reunión de los monjes, la capilla situada tras esa sala, su residencia personal y las moradas de los monjes).

Dejó Ganden y se fue a Serachöding, a una casa pequeña donde solía retirarse para vivir solitariamente. En el mismo año, los dos discípulos regresaron a Ganden acompañados de quinientos monjes y todos comenzaron la obra. Con la ayuda de los habitantes de los monjes y laicos de la región, los que ofrecieron gratamente su ayuda, la construcción de la sala de reuniones, el templo, la residencia para Tsongkhapa y alrededor de setenta casas para los monjes fue terminada en tan sólo un año. Todo esto fue construido según las reglas del vinâya. Las medidas aplicadas a esas construcciones tuvo que corresponder exctamente a esas reglas, y las edificaciones ilustraban de modo concreto las doctrinas del Buda.

Tsongkhapa entró en retiro durante dos años a fin de remover algunos obstáculos que obstruirían su misión. Tenía a la sazón cincuentaicinco años, y durante ese lapso tuvo una visión de Shakyamuni, de su deidad tutelar y de muchos protectores del Dharma. Ciertos espíritus, considerados perjudiciales en general, vinieron a ofrendar sus energías vitales con la promesa de nunca perjudicar a aquellos que siguiesen y practicasen sus enseñanzas. Pidieron tener sus imágenes pintadas sobre la pared de la sala de asamblea, pero Tsongkhapa rehusó.
Al año siguiente un templo fue construido para los protectores de Dharma. Un amplio patio de setenta pilares fue dispuesto, y finalmente, los templos destinados a la meditación y los rituales -especialmente involucrados en la construcción de mandalas-. En el temlpo de los protectores fue emplazada una grande estatua de Shakyamuni -de oro-, acompañada de otras de los dharmarâjas, talladas por los monjes de Ganden.
Seguidamente, construyeron tres mandalas de oro, en relieve, construidos según las reglas de los tantra. Tales reglas fueron escrutinizadas y observadas con gran exactitud en todos los trabajos emprendidos. Así, que bendecían las herramientas y los materiales ante todo. Cuando todo esto estuvo hecho, Tsongkhapa y sus discípulos procedieron a la consagración de los templos, las estatuas, los mandalas, etcétera. Y clausuraron la ceremonia con un gran festival, en el que participaron todos los que habían tomado parte en la construcción del monasterio.

A los sesentaitrés años, en el año del cerdo-tierra, Tsongkhapa dejó este mundo.
Sus discípulos momificaron su cuerpo, lo depositaron en un ataúd de madera de sándalo y construyeron una gran stupâ de plata, decorada con gemas preciosas. La momia de Tsongkhapa, vestido con hábitos monásticos, fue puesta en el ataúd de sándalo y colocado en la parte más profunda de la stupâ, con su rostro hacia el Este -la región de Digung, (en el Kham)- y su espalda hacia el Tsang. Las ceremonias dieron pie a numerosos donativos para obras religiosas. Así que los discípulos decidieron construir un templo magnífico para albergar la stupâ, y pusieron cerca de ella una estatua de Buda, de oro macizo. Cerca de cien maestros del monasterio se habían congregado, cumpliendo los rituales de una gran ceremonia relacionada con ciertos mandalas. La multitud de monjes hacían ofrendas y recitaban plegarias. En tal momento, todo tipo de signos maravillosos apareció, y pudieron ver una lluvia de flores caer del cielo

Desde ese entonces, el aniversario de la muerte de Tsongkhapa es celebrada en muchos países, aunque especialmente en el Tíbet, el vigésimoquinto día del décimo mes del año tibetano. También es celebrado en Mongolia. En ese día, monjes y laicos se reúnen y oran. Se ofrendan lámparas de mantequilla en cada casa, y también al aire libre. Djé Dharma Rinchen, el discípulo de Tsongkhapa, fue nombrado primer sucesor. Desde entonces hasta hoy, los discípulos de Tsongkhapa y sus descendientes se han esparcido por muchos países, junto con las enseñanzas y las prácticas de los sûtras y los tantras armonizadas, siendo ellas la esencia de la enseñanza del Buda; una enseñanza que tiene el poder de instalar la paz en el corazón de los hombres.

____________________

Texto inglés tomado de la página web http://www.sinet.it/iscos/dossier/dt07.htm

Traducido por lobsang dawa en la ciudad de París, Francia, el día 17 del tercer mes, año tibetano 2130. Sarvamangalam bhavantu

La biografía secreta de Lama Tsongkhapa

La biografía secreta de Lama Tsongkhapa

por Jamyang Chöje Tashi Palden (1379-1449)

¡Oh solariego Príncipe del Conquistador!,
cuya sabiduría, vasta como los cielos, tiene el brillo del conocimiento
que ve lo que es y lo que sólo aparenta ser;
¡Oh Venerable Señor del Dharma, el más perfecto gurú!,
sobre la coronilla de mi cabeza pongo el polvo de tus pies.

Incluso los budas y bodhisattvas, que las diez direcciones llenan,
describir la excelencia de Vuestro cuerpo, habla y mente no lo pueden;
aún así, por inspiración apasionada, las he de cantar:
escuchad, por favor, unos instantes sólo.

Cual una guirnalda floreada
para adornar los cuellos de los de mente lúcida,
y una preciosa joya para mejorar la fuerza de la convicción,
he compuesto este canto en alabanza de Vuestros océanos de esplendor, deleite de todos los sabios.

Cual una nube, el mérito de Vuestras soberbias acciones
suelta un torrente de lluvia que infla la virtud de aquellos por adiestrar,
y proclama con el retumbante rugido del dragón la dulzura de lo vasto y lo profundo.
¡Oh glorioso, poderoso, ondeante lama!

Primerísimo de los adeptos del tantra, el poderoso yogui
que dominó los muchos millones de samadhis,
redactó exposiciones sin faltas, e hizo verdadero esfuerzo en la práctica.
Vos, el más refulgente lama, sobrepasáis las cabezas de todos.

En el vajrasana, en un previo nacimiento, ofrendasteis al Victorioso
un rosario de cien cuentas de cristal;
así adquiristeis la fortuna
de alcanzar, después, la perfecta vista.
¡Oh Gurú Ilustre, a Vuestros pies me inclino!

A la edad de siete años directamente percibisteis
a Dipamkara Atisha, el Gran aclarador del sendero, y a Vajrapani, señor del secreto.
Las exhortaciones de ambos, sutras
y tantras, amanecieron en Vos.
¡Oh Gurú Ilustre, a Vuestros pies me inclino!

¡Oh Jetsun!, Señor de la existencia fenoménica,
directamente percibisteis a Manjushri
-bodhisattva de la sabiduría de la vacuidad-,
cual el color de un zafiro perfecto.
¡Oh Gurú Ilustre, a Vuestros pies me inclino!

Desde entonces, en adelante, ¡oh Alteza!
cuando quisierais, podíais invocar a Manjushri, Tesoro de Sabiduría sin mácula;
y constantemente escuchar las enseñanzas
de ambas, la Sabiduría trascendente del sutrayana, y la Secreta asamblea del tantrayana.
¡Oh Gurú Ilustre, a Vuestros pies me inclino!

Al practicar el ritual en siete miembros
de los treinta y cinco budas de Purificación,
continuamente y claramente los contemplasteis,
con todas sus formas, mudras y símbolos.
¡Oh Gurú Ilustre, a Vuestros pies me inclino!

Sentado en la postura auspiciosa, con las manos en el mudra de enseñanza del Dharma,
el Buda Maitreya profetizó que,
igual que los Sugatas que poseen los diez Poderes,
Vos ejecutaríais un día los doce actos de un supremo Maestro universal.
¡Oh Gurú Ilustre, a Vuestros pies me inclino!

Maestro Victorioso de ambas, vida y muerte,
visiones de Verdad recibisteis del Buda Amitabha, los budas de Medicina,
y de Aquel, Maestro de hombres y dioses, Shakyamuni, príncipe de trono de los shakyas,
cada uno con un cortejo vasto como los mares.
¡Oh Gurú Ilustre, a Vuestros pies me inclino!

Santamente, a Tara, fuente de todos los siddhis,
Ushnisha-viyaja, la exaltada y radiante, Ushnisha-sitatapatra, disipadora de obstáculos
y otros muchos femíneos budas místicos,
percibisteis una y otra vez, directamente.
¡Oh Gurú Ilustre, a Vuestros pies me inclino!

Los Bodhisattvas Nagarjuna, Aryadeva,
el santo Buddhapalita, el magnífico Chandrakirti,
y el poderoso yogui Nagabodhi
se Os aparecieron, para luego cuidaros constantemente.
¡Oh Gurú Ilustre, a Vuestros pies me inclino!

El exaltado Asanga, quien deleita a los tres mundos,
el hermano Vasubhandu, un segundo Buda,
y Dignaga, hijo de Manjushri,
se Os aparecieron, para luego cuidaros constantemente.
¡Oh Gurú Ilustre, a Vuestros pies me inclino!

Dharmakirti, una luna entre los Maestros,
así como Gunaprabha, Shakyaprabha,
Shantideva y el glorioso Abhaya,
se Os aparecieron, para luego cuidaros constantemente.
¡Oh Gurú Ilustre, a Vuestros pies me inclino!

Todos los mahasiddhas de la India y el Tíbet,
tal como Indrabuthi. Saraha, Luipa,
Krishnacharin, Tilpupa, Tilopa y Naropa,
se Os aparecieron, para luego cuidaros constantemente.
¡Oh Gurú Ilustre, a Vuestros pies me inclino!

Manjushri claramente profetizó
que, apoyándoos en estos linajes,
produciríais colosales obsequios espirituales para Vos y para todos los seres;
Gran valiente que espontáneamente colmas los anhelos del mundo.
¡Oh Gurú Ilustre, a Vuestros pies me inclino!

Cuando el samadhi del yoga que combina la tranquilidad mental con la cognición de la vacuidad
incrementó cual la luna creciente,
contemplasteis la forma del destructor Yamantaka –Oponente del Amo de la muerte-
completo con todos sus mudras y expresiones.
¡Oh Gurú Ilustre, a Vuestros pies me inclino!

Tras haber sido tocado Vuestro corazón
por la espada de sabiduría de Manjushri,
un torrente de impoluta ambrosía corrió hasta lo más profundo de Vuestro ser,
haciendo surgir espontáneamente la propicia absorción de la más alta dicha.
¡Oh Gurú Ilustre, a Vuestros pies me inclino!

La Plegaria para renacer en la Tierra de la bienaventuranza
y Alabanza de la perfecta intención del impertérrito protector Maitreya-buddha,
así como sus graduados niveles de significado,
lúcidamente Manjushri Os transmitió, que los consignasteis y talentosamente los presentasteis.
¡Oh Gurú Ilustre, a Vuestros pies me inclino!

Doquiera consagrabais una imagen religiosa,
los seres de sabiduría ingresaban factualmente en los seres simbólicos;
esa multitud de deidades por Vos convocadas
engendra aún campos de mérito dentro de los seres.
¡Oh Gurú Ilustre, a Vuestros pies me inclino!

Soñasteis una noche con Nagarjuna y sus cinco Hijos espirituales,
discutiendo entre ellos la urdimbre de la originación dependiente:
de entre ellos vino Buddhapalita, tocándoos con una escritura;
al día siguiente mismo, en Vuestro seno surgió la mente de un Superior.
¡Oh Gurú Ilustre, a Vuestros pies me inclino!

Por el concentraros en el terreno de los seis ramos de Kalachakra –Rueda del tiempo-,
percibisteis directamente Su forma búdica.
Predijo Él que pronto
igualaríais al Rey Succhandra mismo.
¡Oh Gurú Ilustre, a Vuestros pies me inclino!

Cuando dirigisteis, por vez primera, el Festival de la gran plegaria en Lhassa,
cien auspicios mágicos aparecieron.
Mientras hacíais esta gozosa ofrenda,
los budas y sus Hijos en las diez direcciones se llenaron de supremo gozo.
¡Oh Gurú Ilustre, a Vuestros pies me inclino!

Tras engendrar la forma de una deidad de gran bienaventuranza,
a través del yoga de la no-dualidad
de luminosidad profunda y apariencias ilusorias,
alcanzasteis el cuerpo yóguico de vajra.
¡Oh Gurú Ilustre, a Vuestros pies me inclino!

Por el practicar la ciencia mántrica del inhalar
y exhalar OM AH HUM sobre el corazón de loto,
las energías vitales ingresaron al nadi central, quedándose al detenerse la respiración, y
disolviéndose luego.
Así experimentasteis la clara luz, mahamudra -el gran sello-, alcanzando el habla yóguica de vajra.
¡Oh Gurú Ilustre, a Vuestros pies me inclino!

Tras haber levantado el calor místico del chakra del ombligo –que reside en la base del canal central-
derritióse la letra HAM en la coronilla de Vuestra cabeza, cayendo a Vuestro corazón,
mientras amanecía simultáneamente a Vos la experiencia de las Bendiciones;
Así alcanzasteis la mente yóguica de vajra.
¡Oh Gurú Ilustre, a Vuestros pies me inclino!

Tras haber sido convocados como testigos de Vuestras aspiraciones puras y perfectas,
todos los budas y los bodhisattvas se hicieron presentes;
Hasta haberlos convocado todos y cada uno a su posición respectiva,
los honrasteis con ofrendas.
¡Oh Gurú Ilustre, a Vuestros pies me inclino!

Mientras contemplabais el mandala principal de Manjushrivajra, Guhyasamaja,
soñasteis que Maitreya y Manjushri, quienes hablaban del Dharma,
Os confiaban un aguamanil enjoyado, con agua viva,
presagiando que dominaríais todas las enseñanzas.
¡Oh Gurú Ilustre, a Vuestros pies me inclino!

Sobre trono adornado con gemas preciosas
estaba sentado el omnisciente lama kagyu Buton Rinchen Drup;
un ejemplar del tantra raíz de Guhyasamaja
Os dio, exhortándoos a guardarlo.
¡Oh Gurú Ilustre, a Vuestros pies me inclino!

Aceptando esta responsabilidad,
con mudras y mantras tocasteis con el texto tres veces Vuestra cabeza;
por sus bendiciones, se hizo patente que el tantra “Apartar y mezclar”
conseguido por Marpa de las sierras del sur, es la verídica tradición oral del exaltado Nagarjuna.
¡Oh Gurú Ilustre, a Vuestros pies me inclino!

Vuestra mente absorta en el místico círculo de Heruka
-Chakrasamvara, la Rueda de Perfecta Bienaventuranza-, y miríadas
de dakinis de lugares externos, internos y secretos
Os hacían ofrendas de cantos vajra, transportándoos de éxtasis.
¡Oh Gurú Ilustre, a Vuestros pies me inclino!

En la meditación que destruye las fuerzas de la oscuridad,
contemplasteis el radiante Buda Poderoso Sojuzgador de Demonios,
que tiene un aura tan pura como el oro bruñido,
y más brillante que un millón de soles.
¡Oh Gurú Ilustre, a Vuestros pies me inclino!

Al hacerse Vuestro ser indivisible del cuerpo, habla y mente de todos los budas,
subyugado fue el poderío de la fuerza del mal;
conforme los protectores del Dharma aplastaban las familias de demonios,
alaridos de las fuerzas satánicas derrotadas resonaban a través del universo.
¡Oh Gurú Ilustre, a Vuestros pies me inclino!

Esas muchedumbres de Protectores del Dharma
que trajisteis bajo control,
habían sido sojuzgados –en una era anterior- por el Buda Vajradhara para cuidar tu doctrina:
con reverencia profunda aún lo hacen hoy.
¡Oh Gurú Ilustre, a Vuestros pies me inclino!

El que habríais, tras ingresar al parinirvana,
de sentaros en presencia del impertérrito Maitreya en Tushita -Tierra Pura de la Dicha-
y que seríais conocido como Esencia de la Sabiduría,
fue, ¡oh Señor de Vida! correctamente profetizado por ambos, Manjushri y Vajrapani.
¡Oh Gurú Ilustre, a Vuestros pies me inclino!

Que por la fuerza de esta alabanza, cantada desde las profundidades del amor puro,
se extingan las aflicciones de los seres, infinitos como el cielo;
que en esta y todas las futuras vidas sean todos criados por verdaderos Maestros,
y abrazados por el sagrado Dharma.

Que las sabidurías del aprender, contemplar y meditar sobrepasen la tierra,
que todas las artes de deliberación, debate y redacción, florezcan;
que los siddhis ordinarios y comunes vengan a todos y cada uno de los practicantes,
y que todos sean inspirados prestamente de volverse como Vos, un Jetsun lama.

Que por los sin límite océanos de mérito de haber presentado, como Samantabhadra, nubes de
ofrenda que abrazan los cielos,
de haber desvelado toda huella negativa y caída, acumuladas desde lo infinito,
del haberse regocijado por la espiritualidad de aquellos que están sobre el sendero a la iluminación,
y del haber pedido a los gurús hacer girar la Rueda del Dharma y no ingresar al parinirvana,

Que todos los seres experimenten el samadhi sin par,
que la bondad se infle como luna creciente,
y que la doctrina del Omnisciente Tsongkhapa
prospere hasta el final del tiempo.

Colofón:
Escrito en Drepung Chokyi Dechen, a pedido de los dos meritorios hermanos Drungtrapa Palsangpo, por el monje budista lama Tashi Palden, quien ha buscado muchos cientos de miles de escrituras con las luces de su saber.

Song of the Mystic Experiences of Lama Je Rinpoche Je sang wai nam thar zhug so by Jamyang Choje Tashi Palden (1379-1449)

Traducción al inglés del señor Robert Thurman, de fuente Internet © FPMT diciembre de 2004

_______________

Traducido en la ciudad de París, Francia el día veintiséis del último mes del perro fuego, por lobsang dawa. Sarva Mangalam

jueves, 13 de noviembre de 2008

El Dalai Lama habla con científicos de la salud mental

El Dalai Lama habla con científicos de la salud mental

escrito por THE OFFICE OF TIBET, NEW YORK   

El Dalai Lama, jovial líder de millones de budistas en todo el mundo y quien cree que el propósito de la vida es ser feliz, se reunió con científicos el sábado para discutir cómo el estrés puede afectar la salud.

El monje de 71 años, vestido con ropas tradicionales, respondió a preguntas de tres destacados científicos que trabajan en áreas relacionadas a la salud mental. 

Entre ellos estaba el científico de los famosos, Deepak Chopra, quien observó que la creciente violencia y los ataques terroristas están intensificando el anhelo mundial por la paz. 


El Dalai Lama contestó que el estrés al inicio de la vida, causado por pobreza o abuso, induce emociones negativas como miedo, envidia y rabia, que luego se transforman en violencia.

El Dalai Lama cree básicamente que la paz mundial empieza con la paz interior, la tolerancia y la compasión. 

Dijo que una vez que las personas desarrollan la compasión, un diálogo más significativo puede llevarse a cabo, lo que en última instancia lleva a un mundo menos violento.

"Para comprender "el diálogo significativo", uno primero debe entender los intereses de los demás y respetarlos como sus hermanos y hermanas, además de considerarlos como parte de uno mismo", dijo. 

Mencionó que las personas deberían observar el ejemplo de una madre dedicada para entender la verdadera compasión.

En un punto, Chopra, quien estudia la conexión mente-cuerpo en relación con la buena salud y estuvo muchas veces en el programa de Oprah Winfrey, preguntó al Dalai Lama si se alcanzaría la paz mundial al valorar la sociedad de mejor forma la profesión de la maternidad. 

El Dalai Lama soltó una risita, rascó su cabeza y respondió "Si, esto es bueno".

"El tiempo es la respuesta para manejar la violencia que surge del odio y el miedo, así es que debemos tener compasión para generar más humanidad". 

Afirmó creer que hasta un niño que sufrió abuso podría curarse al aprender cómo cambiar su punto de vista negativo por uno positivo.

"Hagan el esfuerzo. Trabajen duro. Sean unidos. Creo que ustedes deberían saber que tienen la responsabilidad de trabajar en conjunto", dijo a un auditorio repleto en el Orpheum Theatre de Vancouver. 

El psiquiatra Alan Young, director asociado del Instituto para Salud Mental de la Universidad de British Colombia preguntó al Dalai Lama por sus ideas acerca de las semejanzas entre la compasión y la cura de la enfermedad mental. 

Él quería saber por qué, al parecer, las personas sienten menos compasión por personas con trastornos mentales que por aquellas que tienen deficiencias físicas.

"Sería un escándalo si alguien con cáncer tuviera que dormir en la calle, pero por qué no es así cuando se trata de alguien con esquizofrenia?", dijo Young. 

"No lo sé", contestó el Dalai Lama, mencionando que el Centro sería un buen lugar para investigar más sobre por qué las personas se enferman a raíz de la depresión y por motivos aparentemente insignificantes.
  
El Dalai Lama viajó a Vancouver por el fin de semana para inaugurar un nuevo Centro para la Paz y Educación,y concluyó su visita el sábado en la noche ante una multitud de 14.000 personas en el GM Place.

El alcalde Sam Sullivan y el Ministro de Ciudadanía e Inmigración, Monte Solberg, comparecieron para entregar al Dalai Lama la Ciudadanía Canadiense Honorífica cuyo otorgamiento fue votado en forma unánime por el Parlamento a principios de año. 
 
Se trata solamente de la tercera vez que este honor es otorgado. El líder sudafricano Nelson Mandela y el diplomático sueco Raoul Wallenberg, quien salvó judíos de la exterminación durante la Segunda Guerra Mundial, ambos recibieron esta distinción. 

"Su Santidad, si Ud. conoce un poco nuestro Parlamento, Ud. sabrá que solo acordamos algo de manera unánime", dijo Solberg.  "Manifiesta y abiertamente, Ud. ha tenido la habilidad de unir a las personas".

La ciudadanía honorífica provocó una fuerte oposición por parte de China, que advirtió que el gesto podría dañar las relaciones. 

El Departamento de Asuntos Exteriores manifestó que Canadá reconoce a China como el gobierno legítimo de ambos China y Tíbet, pero que tiene un gran respeto por el Dalai Lama.

Él huyó al exilio en el Norte de India en 1959, después de un levantamiento fallido contra el gobierno chino, pero continua siendo ampliamente reverenciado en Tíbet. 
 
Después de la ceremonia, tuvo la palabra el Dalai Lama, quien habló sobre cómo cultivar la felicidad.

"Siento que para lograr una vida feliz y exitosa, esto depende en gran parte del enfoque mental", dijo, mientras estaba sentado con las piernas cruzadas en un sofá sobre el escenario.  "Creo que el dinero, el poder y hasta la salud son secundarios. Cuando el estado de la mente está en calma, en paz, entonces, ustedes pueden realmente disfrutar la vida." 

Acerca del autor:
La Oficina de Tíbet en Nueva York, es la agencia oficial de Su Santidad el Dalai Lama y del Gobierno Tibetano en Exilio para las Américas.  La oficina fue establecida en 1964, con la misión de representar al Gobierno Tibetano en Exilio en las Américas, además de proveer servicios para la comunidad tibetana en las Américas, esto con el objeto de preservar la singular cultura y la herencia espiritual de Tíbet, así como el de ayudar a los tibetanos en su lucha por los refugiados. 

sábado, 1 de noviembre de 2008

UNA INSTRUCCIÓN SOBRE LA VISIÓN DEL MAHAYANA QUE ACLARA LAS DOS VERDADES

UNA INSTRUCCIÓN SOBRE LA VISIÓN DEL MAHAYANA QUE ACLARA LAS DOS VERDADES

Patrul RimpochePor Patrul Rimpoché

Para aquellos que desean alcanzar la liberación, existe tanto (i) la enseñanza acerca de lo que ha de realizarse como (ii) la enseñanza acerca de cómo poner esto en práctica.

 

I. La Enseñanza Acerca de lo Que Ha de Realizarse

 

En esta, hay dos temas: (1) la condición natural de todos los fenómenos cognoscibles en general, y (2) la condición natural de nuestra propia mente.

 

(1) La Condición Natural de todos los Fenómenos Cognoscibles

Esta también se divide en dos aspectos: (i) el relativo y (ii) el absoluto.

 

(i) El Aspecto Relativo

En términos generales, todas las apariencias – desde la del infierno más bajo del Tormento Último hasta la experiencia de post-meditación de los bodhisattvas en el décimo bhumi, e incluyendo la misma – son relativas.


Más aún, existen dos clases de apariencias relativas, las relativas incorrectas y las relativas correctas.

 

Todo lo que percibimos antes de que emprendamos el camino pertenece a la categoría de las relativas incorrectas. Cuando hemos alcanzado la etapa de la ‘conducta de aspiración’,[1] si podemos integrar alguna realización dentro de nuestra experiencia, ésta se convierte en relativa correcta, pero cada vez que no lo hacemos, ésta es relativa incorrecta. Una vez que alcanzamos los bhumis, todo lo que aparece ante la mente es lo relativo correcto – ‘relativo’ porque las ‘meras apariencias’ todavía no han cesado, y [‘correcto’] porque su falsedad se ve directamente. Estas apariencias continúan surgiendo desde el primer bhumi hasta el décimo bhumi, puesto que el viejo hábito de percibir las cosas como reales todavía no ha sido abandonado, del mismo modo que el aroma de almizcle perdura en un recipiente. Eventualmente, en el nivel de la budeidad, cuando estas tendencias habituales han sido completamente erradicadas, no existen percepciones dualistas de ninguna clase, y uno permanece exclusivamente en la esfera última, más allá de cualquier elaboración conceptual.

 

Aferrarse al mundo ordinario, tanto el ambiente externo como los seres que se encuentran en éste, como algo real, es lo relativo incorrecto. El antídoto para esto, tal como visualizar a todos los seres como deidades puras y el entorno como el palacio puro del mandala, mientras que al mismo tiempo se consideran como una mera ilusión, es lo relativo correcto.

 

(ii) El Aspecto Absoluto

 

En esencia, lo absoluto es el espacio básico de los fenómenos (dharmadhatu), desprovisto de toda elaboración conceptual. En su esencia, no tiene ningunas divisiones, pero aún así es posible hablar de ‘divisiones’ de acuerdo a si esta realidad ha sido comprendida o no. De esta manera, existen divisiones entre lo absoluto que es la propia naturaleza básica y lo absoluto que es la realización de esta naturaleza básica (o ‘hacer que sea evidente’). Entonces, de nuevo existe la división entre lo absoluto que es aclarado[2] a través del estudio y la reflexión, y lo absoluto que es experimentado a través de la práctica de la meditación; o lo absoluto que es inferido conceptualmente por los seres ordinarios versus lo absoluto que es experimentado directamente por los seres nobles. También existe una división entre lo absoluto conceptual (namdrangpé döndam) y lo absoluto que está más allá de toda conceptualización (namdrang mayinpé döndam).

 

Existen tres formas en las cuales podemos experimentar estas dos verdades:

 

  • En la etapa de los seres ordinarios, las apariencias son consideradas como inherentemente reales y son percibidas con aferramiento. Esto se denomina lo relativo incorrecto.
  • En la etapa de los seres nobles, se desarrolla la comprensión de que las apariencias son engañosas y se perciben sin ningún aferramiento. Esto se llama lo relativo correcto.
  • En la etapa de la budeidad, no existen apariencias ordinarias ni no apariencias de ninguna clase, y cualquier preocupación acerca del aferramiento o el no aferramiento ya no se aplica. Esto se llama lo absoluto.

 

Para explicarlo de otra manera, la primera etapa tiene tanto apariencias como aferramiento, la etapa intermedia tiene meras apariencias sin aferramiento, y en la etapa final no existen ni apariencias ni aferramiento.

 

Estas tres etapas también se conocen como ‘conocimiento incorrecto’, ‘conocimiento acerca de la comprensión de lo relativo’ y ‘conocimiento acerca de la comprensión de lo absoluto’. En el caso de los seres ordinarios, la sabiduría de la comprensión de lo relativo depende del análisis, pero para los seres nobles esto se logra a través de la percepción directa.

 

Aunque las nociones convencionales tales como ‘comprensión’ o ‘no comprensión’ no se aplican al espacio absoluto de la propia realidad, todavía podemos utilizar términos tales como ‘comprensión’ o ‘realizar’ para referirnos al reconocimiento de este estado.

 

En última instancia, necesitamos realizar la cualidad indivisible de las dos verdades, pero sostener que lo relativo se refiere a la existencia, mientras que en el nivel absoluto las cosas no existen, nunca calificará como la visión del Camino del Medio. Cuando comprendemos la naturaleza auténtica de lo relativo correcto, las dos verdades se fundirán de manera inseparable, más allá de los extremos conceptuales de existencia, inexistencia, permanencia y nada. Tal como se dice en el Prajnaparamita Madre:

 

La naturaleza real de lo relativo es la naturaleza real de lo absoluto.

 

La división en dos verdades es solamente un dispositivo provisional, basado en las distintas perspectivas de dos estados de la mente, que se hace con el fin de facilitar la comprensión. Todas las diversas entidades que aparecen ante un estado confuso de la mente se designan como ‘relativas’, mientras que ‘absoluto’ se refiere a un estado de la mente en el cual la confusión ha llegado a su fin y donde no existe ni siquiera el más leve rastro de cualquier enfoque conceptual, incluso hacia la propia inexistencia. Tal como se dice:

 

Cuando las nociones de lo real y lo irreal

Están ausentes de la mente,

No existe otra posibilidad,

Sino reposar en total paz, más allá de los conceptos.[3]

 

En realidad, dentro de la gran simplicidad no conceptual de la esfera absoluta – la naturaleza última que ha de comprenderse – no existe un fundamento para hacer distinción alguna entre dos niveles de realidad y, de esta manera, no existe semejante división. En la realización final de la budeidad tampoco existe división entre dos niveles de verdad. Incluso las apariencias ilusorias que experimentamos ahora mismo no abarcan dos niveles distintos de realidad; sencillamente, constituyen la unidad inseparable de apariencias y vacuidad; o conciencia y vacuidad.

 

La realización o comprensión completa de esto constituye la mente de sabiduría de un buda, la conciencia prístina no dual de la propia realidad. Al comprender las dos verdades individualmente, eventualmente éstas se fundirán en una unión inseparable, y esto es lo que llamamos ‘la sabiduría no dual de la unidad’ o ‘nirvana libre de fijación’, y así sucesivamente.

 

(2) La Condición Natural de Nuestra Propia Mente

 

Aunque podamos comprender la condición natural de todos los fenómenos cognoscibles de esta manera, si no comprendemos la condición natural del sujeto que conoce, que es nuestra propia mente, todos los fenómenos seguirán siendo objetos de conocimiento y esto no servirá como antídoto para nuestras aflicciones mentales. De hecho, esta propia realización se convertirá en una causa para sentirse arrogante y engreído, y sólo sirve para reforzar nuestro sentido de un yo personal. Por esta razón necesitamos reconocer la naturaleza verdadera de aquél que tiene la realización – ese intelecto, mente o conciencia.

 

Existen dos aspectos en este sentido: (i) obtener una comprensión provisional en término de las dos verdades, y (ii) obtener una comprensión última en la cual las verdades son inseparables.

 

(i) La Comprensión Provisional en Términos de las Dos Verdades

 

Cuando comprendemos la condición natural de los fenómenos en general, y entendemos que son semejantes a una ilusión en el nivel relativo porque aparecen aunque no son verdaderamente existentes, mientras que son como el espacio en el nivel absoluto porque no se puede establecer que son existentes o no existentes, y nosotros también comprendemos que, en última instancia, las verdades son inseparables dentro del gran Camino del Medio – el espacio absoluto de la realidad más allá de todos los extremos conceptuales – la mente o conciencia que tiene esta comprensión es relativa. Tal como dijo Shantideva:

 

Se ha enseñado que lo absoluto está más allá del alcance del intelecto,

Porque la mente es sólo relativa.[4]

 

Una mente intelectual que tiene esta clase de comprensión puede volverse arrogante y engreída. Esta clase de arrogancia y engreímiento son los medios de acción de mara y sólo servirán para corromper nuestra comprensión. Tal como dice El Sutra Que Revela el Reino Inconcebible de los Budas:

 

El así denominado ‘logro’ es ciertamente transitorio,

Y la así llamada ‘realización’ es una conjetura arrogante.

Conjetura transitoria o arrogante, debe ser obra de mara.

Son extremadamente arrogantes aquellos que piensan: “He logrado esto”. O se dicen a sí mismos: “He comprendido completamente”.

 

La naturaleza de la mente relativa que comprende es lo absoluto.

Si examinamos la propia naturaleza de la conciencia, mente o intelecto que comprende, no podemos encontrar nada real o substancial en absoluto. De hecho, siempre ha estado desprovisto de existencia e inexistencia,  desprovisto de surgimiento y cesación, desprovisto de ir y venir, desprovisto de permanencia y nada, desprovisto de pasado, presente o futuro y, por lo tanto, es la propia realidad absoluta.

 

El Sutra Solicitado por Kashyapa dice:

 

La mente no ha de encontrarse dentro. Ni existe fuera. Y no puede ser observada en ningún otro lugar.

 

El Sutra Solicitado por Maitreya dice:

 

La mente no tiene forma, ni color, ni lugar. Es como el espacio.

 

(ii) La Comprensión Última en la cual las Verdades son Inseparables

 

En la naturaleza última de la mente, las dos verdades son inseparables. La aplicación de las dos verdades a la naturaleza única de la mente no es más que un uso provisional de designaciones o terminología. No existe una mente ordinaria dentro de la base o espacio absoluto de la realidad, de modo que no existe base sobre la cual pudieran aplicarse las dos verdades. Ni existe una mente ordinaria en el resultado, la mente de sabiduría de la budeidad, de manera que esto también puede ser designado en términos de las dos verdades. Incluso en la claridad y la vacuidad, que es la naturaleza de las mentes de los seres sensibles confundidos, no podemos encontrar esta [distinción], porque sólo existe la clara conciencia y la vacuidad. Por esta razón debemos realizar o entender de qué manera son inseparables las dos verdades.

 

Aún así, debido a que la cualidad inseparable de las dos verdades sólo puede ser realizada una vez que hemos comprendido las características de cada una individualmente, existe todavía un motivo para hacer esta doble división.

 

De esta manera, la simplicidad no conceptual que es la condición natural de lo que ha de conocerse se funde de modo indivisible con la simplicidad no conceptual de la condición natural de la mente. Dentro de esta experiencia, que está desprovista de cualquier noción de un yo individual o identidad fenoménica, se considera que todos los fenómenos externos e internos son como el espacio no creado, libres de cualquier término conceptual, tal como existente, inexistente, permanente o nada, y así sucesivamente, y no obstante, la experiencia está más allá de la dualidad de algo que se ve y alguien que ve, o algo que es realizado y alguien que realiza. Por lo tanto, es una realización perfecta e inequívoca.

 

II. La Enseñanza Acerca de Cómo Poner Esto en Práctica

 

Esta sección tiene dos partes.

 

1. La Práctica Directa para Aquéllos que Tienen las Facultades más Brillantes

 

Aquéllos que han reunido las dos acumulaciones en el pasado y que tienen un karma profundamente bueno, así como buena fortuna, pueden obtener realización simplemente al recibir instrucciones sobre las dos verdades. En su caso, simplemente sostener la continuidad de este reconocimiento es suficiente. En su equilibrio meditativo, que está desprovisto de la dualidad del proceso de conocimiento y de algo que es conocido, y está más allá de cualquier noción de un yo, ellos meditarán de una manera que es como el espacio, sin ninguna elaboración conceptual relacionada con las dos verdades. Al practicar la meditación de esta forma, no existen pensamientos negativos que eliminar y no hay estados positivos de la mente en los cuales concentrarse. Como dice el Señor Maitreya:

 

En esto no hay nada que eliminar,

Ni lo más mínimo que agregar.

Es examinar perfectamente la propia realidad,

Y cuando la realidad se ve, esto es liberación completa.[5]

 

Después de esto, [en el periodo de post-meditación] uno mantiene la experiencia parecida a un sueño de la unidad de las dos verdades reconociendo cómo todo lo que se percibe aparece, aunque carece de toda realidad verdadera. Al mismo tiempo, con la bodhichitta ilusoria, que es el amor y la compasión por todos los seres ilusorios semejantes a un sueño que no han comprendido esto, uno reúne las dos acumulaciones ilusorias y formula vastas oraciones de aspiración para su beneficio.

 

2. La Práctica Gradual para Aquéllos que tienen Facultades más Torpes

 

Aquéllos que tienen facultades más torpes necesitan entrenarse en etapas graduales, comenzando con las cuatro contemplaciones que alejan la mente del samsara. A menos que procedan de esa manera, nunca avanzarán más allá de las ideas conceptuales acerca de la realización profunda.

 

Se dice:

 

Todos nuestros pensamientos y percepciones son relativos.

La realización de su naturaleza es lo absoluto.

La mente que realiza esto es lo relativo.

La ausencia de realidad verdadera de la mente es lo absoluto.

Los términos que expresan las dos verdades son relativos.

La ausencia de realidad verdadera en semejantes términos es lo absoluto.

La no dualidad de éstos es la unión de las dos verdades.

En la naturaleza de lo que se conoce y la mente de sabiduría de los budas,

Incluso la unidad de las dos verdades no puede ser observada,

Y así, se le llama ‘el espacio absoluto más allá de toda elaboración’.

Allí, la identidad intrínseca del individuo o de los fenómenos no puede encontrarse.

La realización de esto es la visión.

Permanecer en esto es la meditación.

Reunir las acumulaciones movido por una preocupación compasiva por los demás es la acción.

La disolución de la percepción dualista dentro del espacio básico es el resultado.

La sabiduría que impregna todas las cosas representa las cualidades iluminadas.

Y producir de manera natural el beneficio de los demás es la actividad iluminada.

Sin aferrarte a las palabras y a los rótulos como si fuesen el significado mismo,

En cambio, dirige la mente hacia el único significado al que apuntan las palabras.

 

La mente propiamente dicha, que es el experimentador de los fenómenos, está desprovista de toda realidad verdadera, y así, en referencia a esto, decimos que no hay identidad intrínseca, no hay seres sensibles, no hay individuo, ni agente y así sucesivamente. Cuando decimos “no” o “inexistente” en este contexto, esto significa que la existencia no puede ser establecida. No obstante, como la existencia no puede ser establecida, la inexistencia tampoco puede ser establecida, y así el término “no” significa el no establecimiento tanto de la existencia como de la inexistencia.

 

Esta conciencia que percibe su objeto no depende de las facultades de los sentidos. No se origina a partir de los sentidos. Y no permanece en algún lugar intermedio. No existe internamente ni externamente. Cuando surge, no viene de ninguna parte, y cuando cesa no va a ninguna parte. Es vacía al originarse, y es vacía cuando deja de existir. Así es como se describe. En los sutras, por ejemplo, encontramos afirmaciones como esta:

 

En esa perfecta visión, no aparecerá ninguna clase de fenómeno.

 

Y el Prajnaparamita Madre dice:

 

La conceptualización es involucrarse en el reino del deseo, el reino de la forma o el reino sin forma. Pero la no conceptualización no está asociada a ninguno de ellos en absoluto.

 

Un sutra dice:

 

Cuando no se efectúa ninguna clase de actividad,

Esto es lo que se llama “acción yóguica”. 

Y:

 

Por lo tanto, sostener el estado ordinario libre de cualesquiera

dharmas es el Dharma supremo.

 

Un sutra dice:

 

¿Qué es el Dharma supremo?

Es la ausencia de cualquier noción de dharmas.

 

El Prajnaparamita Madre dice:

 

Como no puede observarse ningún despertar, la palabra “despertar” es sólo un nombre. Como no puede observarse ninguna budeidad, ésta no es sino un nombre.

 

La visión es la realización de que no existe nada en la condición natural de todos los fenómenos, que son semejantes al espacio, que pudiera ser un objeto de conciencia o de sabiduría. Permanecer con ese reconocimiento – a modo de un ‘no permanecer’ – es la meditación. En la post-meditación, reunir la acumulación ilusoria de mérito para el beneficio de los seres sensibles ilusorios es la acción. La disolución de las percepciones ilusorias de la mente dentro del espacio básico es el resultado último.

 

El espacio básico de los fenómenos está más allá de la elaboración

Conceptual, y es inexpresable a través de la palabra o el pensamiento,

En esto, no existe el conocimiento de algún objeto que haya de conocerse.

No obstante, se habla de la práctica de la visión y la meditación,

Como el espacio que ve al espacio o el cielo que medita acerca de sí mismo.

En la realidad auténtica, no existe mente y no existen apariencias,

Pero decir “no” indica que se trasciende incluso

la dicotomía de la existencia y la inexistencia.

 

Se dice que no temer al significado profundo de la vacuidad, sino sentirse inspirado por éste es el signo de un ser afortunado que ha escuchado las enseñanzas y se ha entrenado en ellas con anterioridad, y que está destinado a alcanzar rápidamente el despertar.

 

La realidad en sí, el espacio básico semejante al cielo, libre de cualquier pensamiento,

Cuando se realiza en un estado de sabiduría primordial más allá de la expresión,

Es igualdad fundamental, libre de especulación o actividad deliberada.

Esta es la mente de sabiduría de los budas de los tres tiempos.

 

Lo absoluto, la naturaleza de la realidad en sí, es como el hijo de una mujer estéril,

Nada puede manifestarse o aparecer;[6] es sencillamente un estado completamente normal y corriente.

Experimentar los fenómenos condicionados de lo relativo, apariencias mágicas de unidad,

Sin aceptarlos ni rechazarlos y sin apego,

Es trasladar la mente de sabiduría de los budas a la experiencia.

 

Hasta que alcances este nivel de logro y dominio mental,

Renuncia a cualquier apego a posesiones materiales,

Y mantente en lugares de retiro y bosques aislados, como un ciervo salvaje.

Esta es la forma de permanecer en el camino sin retroceder jamás.

 

Permanece sin alegría ni tristeza, sin apego ni aversión y así sucesivamente[7]

Hacia todas las circunstancias, externas e internas, favorables y desfavorables,

Y toda experiencia te ayudará enormemente en tu camino.

Esta es la forma de encontrar una realización estable dentro de la naturaleza no nacida de los fenómenos.

 

Cuando la sabiduría que proviene de comprender la naturaleza de la mente semejante al cielo

Y la compasión de no abandonar a los seres sensibles ilusorios

Se unifican en una visión y actividad concomitantes,

Se alcanzará rápidamente la gran sabiduría primordial libre de fijaciones.

 

El Sutra del Nirvana dice:

 

Vacuidad significa no percibir ni “lo vacío” ni “lo no vacío”.

El resplandor natural de la vacuidad puede aparecer como cualquier cosa en absoluto. Como es vacío al aparecer, la apariencia y la vacuidad constituyen una unidad. Esto sólo puede conocerse mirando hacia dentro. Está dentro del dominio de tu propia conciencia-sabiduría que se conoce a sí misma.

 

Machik Labdrön dijo:

 

Cuando nada en absoluto se conceptualiza,

¿cómo podrías descarriarte?

Aniquila tus concepciones. Y reposa.

 

Y:

 

Como la mente no es una dualidad,

Mira como si no hubiese algo que mirar.

Esta mente nuestra no se ve a través de ninguna acción de ‘mirar’.

La propia naturaleza de la mente no se comprende por el hecho de que sea ‘vista’.

De hecho, no existe la más pequeña fracción

De algo que mirar.

 

La naturaleza de la mente, vacía y clara y más allá del foco conceptual, es la condición fundamental auténtica. Como esta conciencia pura, libre de términos conceptuales e imposible de localizar, surge incesantemente[8] en la forma de apariencias ilusorias que son su expresión básica, debemos colocar toda nuestra confianza en este estado que está más allá del aferramiento, este estado en el cual no existe separación entre la meditación y la post-meditación, y en el cual la claridad y la vacuidad son una unidad, y asúmelo de corazón a través de la práctica.

 

Escrito por Patrul Rimpoché.

 

| Traducido por Gustavo Villalobos